
El Parque Arví es mucho más que un pulmón verde: es un territorio vivo donde la
naturaleza y la tradición silletera florecen todo el año. Su riqueza botánica cuenta
con especies como el amarrabollo (Meriania nobilis), 19 variedades de bromelias
—incluida la Tillandsia plateada— y 14 especies de Anturios, entre ellos el
Anturio negro (Anthurium caramentae), una joya endémica y vulnerable de los
Andes colombianos que tarda más de cinco meses en madurar una sola flor.
Este ecosistema también alberga cerca de 140 especies de orquídeas, muchas
de ellas miniatura, como la Lepanthes acarina y la Stelis spp, cuyas flores no
superan los tres milímetros. Cada una de estas especies representa no solo la
riqueza natural del territorio, sino también la paciencia, el cuidado y la conexión
profunda con la tierra que caracteriza a las comunidades de Santa Elena.
En el territorio Arví florecen también las especies tradicionales que dan vida a las
silletas: hortensias, clavellinas, cartuchos en tonos verde, blanco y amarillo, el
choco azul, los claveles y muchas más. Estas flores, cultivadas con esmero,
cuentan la historia de una cultura que honra la tierra, la memoria y el trabajo
colectivo.
“Durante la feria, el Parque Arví se transforma en un homenaje vivo a la tradición
silletera de Santa Elena. Más de 1.000 flores embellecen su plazoleta principal,
pensamientos, novios, primaveras, entre otras, que no solo adornan, sino que
representan una historia, un legado y una conexión con el territorio, en una
temporada donde la identidad, la cultura y la memoria silletera florecen con
orgullo”, dijo el director de la Corporación Parque Arví, Oscar Cardona Cadavid.
El Parque Arví se mantiene como referente en la preservación de la flora y las
tradiciones silleteras, con naturaleza, cultura y paisaje en el marco de la Feria de
las Flores y durante todo el año.
Arví: flora, tradición y conservación durante la feria
06
Ago
